lunes, 20 de marzo de 2017

Desfiladero de la Horadada - Palencia

Aunque no se trata de una estación, el Desfiladero de la Horadada merece una mención especial dentro del recorrido del SM.
Si se dispone de tiempo, y aunque la N-629 pasa prácticamente por la orilla contraria, merece la pena hacer el recorrido caminando entre los raíles.
Existe una zona de estacionamiento a pocos metros del punto de partida y para subir a la vía hay que hacerlo por detrás del puente que cruza la carretera.
Comenzando en este espectacular puente metálico de 62 metros y a lo largo de 7 kilómetros, la vía sigue el cauce del joven Ebro adentrándose en plena Sierra de la Tesla.
Nada más cruzar el río, altas paredes verticales surgen a ambos lados de la vía.
En sus escarpados riscos tienen su nido cientos de aves rapaces, como buitres, gavilanes y azores.
Más adelante nos encontramos un par de casetas (probablemente del servicio de Vía y Obras) prácticamente en ruinas así como alguno de los postes de las comunicaciones telefónicas.
Los muros de contención que impedían los corrimientos de tierras se utilizaron tanto en las numerosas trincheras como en las zonas colindantes con el río.
A 4 kilómetros del inicio tenemos un túnel de una longitud de 300 metros y con espacio para doble vía. Atravesarlo es una experiencia interesante, y aunque no presenta mayor dificultad, recomiendo llevar una linterna, pues una sorpresa (muy agradable) suele aguardar en su interior.
Ya al final del desfiladero hay un paso a nivel, una fábrica abandonada con su caseta de transformación y un cobertizo derruido.
El tiempo estimado para la excursión de 2 horas (sólo ida), pues la mayor parte del tiempo hay que caminar sobre el balasto o las traviesas.
Entre las recomendaciones, llevar calzado que sujete el pie, agua abundante y la linterna para el túnel.

(Esperando al tren)

Clarés de Ribota - Zaragoza

Otra nueva ruina en medio del campo y situada a la suficiente distancia de cualquier centro urbano como para hacerla inviable.
Clarés tiene una disposición de edificios similar a Malanquilla, incluida la caseta de Vía y Obras, presente en casi todas las estaciones de este tramo.

(Esperando al tren)

Conill - Tárrega

Este pueblo ubicado en Tárrega parece no tener una gran historia que contar. Se le conoce desde el siglo XII. Las construcciones que aún hay en pié son de finales del siglo XVIII. Constaba de solo cinco casas que eran heredadas por el primogénito de cada familia, teniendo los demás descendientes que abandonar el lugar.
Todo el lugar incluida la iglesia que data del año 1702 esta en ruinas.

(Pueblos fantasmas de Cataluña)

Cortes - Navarra

Ubicación
Se desconoce el lugar donde estuvo ubicado este núcleo de población; tan sólo sabemos que estaba dentro del actual término municipal de Burgui, en el valle del Roncal.

Historia

En los siglos IX y X, al menos, dentro de lo que hoy es el término de Burgui había cinco núcleos de población; sus nombres eran Burgui, Segarra, Uli, Urgue, y Cortes. Todos ellos dependían del monasterio de Urdaspal, o Burdaspal.
La proximidad del reino de Aragón y la orografía del terreno, hizo que en esos montes, igual que pasó en otros muchos sitios, estas pequeñas villas optasen –principalmente por razones de seguridad- por agruparse. En este caso se agruparon todos en torno a la villa de Burgui, reforzándola.

(Pueblos deshabitados de Navarra)

Ribadelago - Zamora

En pleno Parque Natural del Lago de Sanabria, se levanta el pueblo de Ribadelago, o mejor dicho, los dos Ribadelago: ‘al Puobro Viello' y ‘al Puobro Nuovo', como se les conoce en la zona.
La explicación de por qué son dos es tan sencilla como trágica: Ribadelago fue víctima de la rotura de la presa de Vega del Tera el 9 de enero de 1959, lo que dio lugar a una de las mayores catástrofes provocadas por una presa. De los 549 habitantes que tenía el pueblo murieron 144 y aunque, a pesar de su estado ruinoso, no fue abandonado del todo -por eso hoy en día sigue existiendo-, se tomó la decisión de levantar otro emplazamiento en un lugar próximo.
Delfín Rodríguez lo relata en su libro: La noche que pasó aquello.

jueves, 16 de marzo de 2017

Las Rozas de Valdearroyo - Cantabria

Es uno de los municipios menos poblados de toda Cantabria, y la culpa la tiene la construcción delembalse del Ebro en los años 50, responsable de que dos terceras partes de su extensión quedasen anegadas bajo las aguas -junto con las poblaciones de Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante-.
Aguas que llegaron hasta la superviviente iglesia de San Roque, en Villanueva, que hoy en día sigue en pie, a pesar de que el agua llega casi hasta el campanario. Se puede acceder a ella por una pasarela de madera e incluso ascender por el interior través de una escalera de caracol. Se la conoce como "la catedral de los peces" y es un enclave de gran importancia ecológica, declarado Refugio Nacional de Aves Acuáticas en 1983, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en el año 2000, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) e incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria por sus valores ornitológicos y naturales. Casi nada.

(Traveler)

La Muedra - Soria

El embalse de la Cuerda del Pozo es un paraje ideal para la práctica de deportes acuáticos en el corazón de la provincia soriana, especialmente en una zona que se conoce como Playa Pita, digamos que es la playa oficial de Soria. Allí se pueden practicar numerosos deportes, incluyendo los acuáticos como windsurf, vela, pesca…
Lo sorprendente es que las aguas de este lugar esconden un pueblito, La Muedra, que fue anegado por la construcción del pantano en 1941. Es por eso que este embalse de la Cuerda del Pozo es conocido, en realidad, como el embalse de La Muedra. Todo un homenaje.

(Traveler)